Segundo ataque en menos de una semana al monolito de los aguileños deportados a campos de exterminio nazis
Desde el Ayuntamiento afirman que cada “gracieta” de este tipo cuesta unos 300€ de dinero público a todos los aguileños
Nuevo ataque vandálico al monolito de los aguileños deportados a campos de exterminio nazis. Esta vez han pintado la placa con las palabras “Viva Maduro”.
En menos de una semana, este espacio situado en el Jardín de la Memoria de Águilas ha vuelto a sufrir un ataque; y es que en la madrugada del 8 de enero, el Jardín de la Memoria de Águilas (Murcia) también fue escenario de otro ataque vandálico contra el monolito que recuerda a los nueve vecinos del municipio deportados a campos de exterminio nazis durante la Segunda Guerra Mundial. La agresión se materializó en la anterior ocasión con la pintada de una esvástica nazi sobre la placa que recoge los nombres de las víctimas,.
Este lamentable hecho supone el cuarto ataque contra este memorial en los últimos años. En 2019, el monolito fue objeto de un robo en el que desapareció la placa conmemorativa y se arrancaron las flores que lo decoraban. Posteriormente, en 2020, el monumento fue nuevamente profanado con una pintada que rezaba: “Tiempo de rojos, hambre y piojos”. Ahora, la repetición de este tipo de actos evidencia una preocupante persistencia de comportamientos intolerantes y antidemocráticos.
El concejal de Zonas Verdes del Ayuntamiento de Águilas, José Luis Moreno ha expresado su rechazo a este nuevo acto vandálico en redes sociales: “Otros 300€ de las arcas públicas para limpiar otra gracieta sin sentido, que seguramente también ofende a alguien y no aporta nada. Animo a cualquier ciudadano que pueda presenciar estos comportamientos que los denuncie, o al menos le dé las gracias por gastar dinero público de todos, en limpiar sus ‘obras de arte’”.
Reacciones y medidas pendientes
El nuevo ataque ha reavivado el debate sobre la necesidad de reforzar la seguridad en torno a los espacios memorialistas de Águilas y de implementar medidas que contribuyan a la preservación de la memoria histórica.
El ataque al monolito del Jardín de la Memoria no solo es un agravio contra un símbolo de la memoria histórica local, sino una herida para los valores democráticos que Águilas debe proteger.