«Trabajando duro lograremos estar donde nos merecemos»
El directivo del Águilas, José Pérez Reverte, entrevista a Tariq Spezie
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Esta semana el directivo del Águilas, Pepe Pérez Reverte, más conocido como “El Pilas”, entrevista a uno de los delanteros más sobresalientes y carismáticos del Águilas C.F.
Con una trayectoria impecable y ejemplar, a base de tenacidad y perseverancia, Tariq Spezie reconoce que a fuerza de trabajo los sueños pueden llegar a cumplirse. Ambos se adentran en una animada charla en la que, entre bromas y risas, rememoran anécdotas, se intercambian impresiones y hacen balance de la situación que atraviesa el equipo en la presente temporada.
¿Cuál es su trayectoria deportiva hasta llegar al Águilas Club de Fútbol?
Empecé muy joven, con tan sólo 17 años, en un equipo de Barcelona, jugando en los Juveniles. Después pasé por diferentes Clubes como el Valladolid Juvenil, en el que permanecía varias temporadas. Tambié estuve otro año en el Espanyol de Barcelona B, luego en el Cacereño. Por otro lado, pasé media temporada en el Linares, más tarde estuve en el Palencia. Hasta que hace tres año vine al Águilas C.F.
¿Y cómo se siente aquí, después de estos tres años?
Estoy muy bien, muy a gusto. Desde mi llegada el trato con los compañeros ha sido fabuloso, todos se están portando muy bien conmigo. Mi impresión es que realmente están contentos, al igual que yo lo estoy. Es cierto que fue un poco difícil entrar porque había jugadores que estaban cuando el equipo subió a Segunda B. Pero sinceramente pienso que cuando estás tanto tiempo en un sitio será porque el Club quiere seguir contando contigo, te quiere y ve que estás haciendo las cosas bien.
¿Qué balance hace de la situación actual del Águilas Club de Fútbol?
El balance está siendo muy positivo. Estamos en cuartos y parece que las cosas marchan por el buen camino. Ante estas circunstancias ¿por qué no podemos soñar con el ascenso, como ya lo hicimos el año que subimos a Tercera? Soñar es bonito y, por lo pronto, el balance está siendo muy favorable al Águilas. Está claro que hay que seguir trabajando, porque la base es el trabajo duro, la continuidad, la constancia para que, finalmente, alcancemos la recompensa y lleguemos a una buena posición.
¿Cómo ve a la afición aguileña?
La afición muy bien. Ellos son el principal apoyo y sustento. Cuando el equipo pierde los primeros en mosquearnos somos los jugadores, pero a ellos también les fastidia igualmente. Por eso creo que a veces hay que estar más tranquilo, serenarse ante los malos momentos. No obstante yo creo que tenemos una afición incondicional, que nos anima, nos sigue y eso es lo más postivo.
Hábleme de sus aspiraciones dentro de esta profesión
Este año mis objetivos los he marcado muy altos. La primera prioridad sería quedar arriba, subir al equipo, tal y como ocurrió en mi primer año. Eso nos colmaría de ilusión. Ese año fue cuando subimos de Tercera División a Segunda B y, al siguiente año, jugamos la liguilla para ascender. Mi ilusión es trabajar como hasta ahora, seguir luchando. Yo creo que con trabajo se pueden conseguir los objetivos establecidos. Por tanto, yo siempre aspiro a ascender e, incluso, jugar en Segunda el año que viene. Y si puede ser con el Águilas, mucho mejor. Un año ya estuvimos a punto de conseguirlo.
¿Qué opina respecto a las bajas que está teniendo el equipo últimamente?
Es un tema un tanto complicado porque a raíz de ello hemos tenido algunos problemas. Nos estamos encontrando con bajas muy importantes. Por ejemplo, el caso de Xavier Pelegrí, que es un gran fichaje, un jugador con mucha experiencia, pero que ha tenido mala suerte. También Gregor Balazic tiene que estar cada muy poco tiempo viajando a Eslovenia para jugar con la Selección Nacional de Eslovenia sub 21. Pero el tema se complicaría aún más si algún día se nos lesiona un central, puesto que nos dejaría un poco descolocados. En ese caso habría que meter a David o a Hernández para centrales, que es cierto que lo hacen igual de bien o incluso mejor. En cambio, Pelegrí, que fue el jugador que fichamos para ese puesto, tuvo la desgracia de romperse el brazo. Pero creo que será un gran fichaje para diciembre.
Lleva desde los 17 años jugando al fútbol, ¿qué le aporta este deporte?
El fútbol para mí es sinónimo de ilusión, de alegría. Y por otro lado, es mi trabajo, lo que me aporta el pan diario. Es de lo que vivo. Pero este deporte es para mí, después de mi mujer, lo más importante en mi vida. Yo disfruto intensamente cuando todos los domingos salgo al campo a jugar, a luchar por mi equipo, a defenderlo, a encararme con quien sea necesario. Pero la palabra que me viene a la cabeza cuando pienso en el fútbol es ilusión.
¿Qué valores crees tú que inculca el deporte, en general, y el fútbol, en particular?
A mí a veces me ha ocurrido que cuando estás fuera de casa, a 800 kilómetros de la familia, se siente mucho y valora el calor y el apoyo de los compañeros. El fútbol, al igual que cualquier otro deporte es ante todo compañerismo. Al fin y al cabo, es un trabajo en equipo que necesita de la implicación y la contribución de cada una de las piezas que lo componen. De esto surge, posteriormente, la amistad dentro del vestuario. Y esto es lo que considero más importante, que los 22 futbolistas se lleven bien tanto dentro como fuera del terreno de juego. Y aquí, no tenemos problemas de ese tipo puesto que valoramos el compañerismo por encima de muchas cosas.
¿Podría resumirme las principales virtudes de Tariq como jugador?
Yo creo que tengo un carácter un poco fuerte, y debido a esto a menudo puedo dar otra impresión. Sin embargo, soy una persona muy transparente, que se me conoce fácilmente. Dentro del campo soy un luchador, un jugador que intenta dejarse la piel, que defiende lo que es suyo y que, incluso, puedo llegar a enfrentarme con el propio árbitro si es necesario. Yo soy delantero y está claro que los delanteros vivimos del gol. Cuando metes 15 o 20 goles la afición lo reconoce y, aunque quizás yo no he tenido la ocasión de marcar tantos goles, la gente valora y sabe que intentas hacer un buen trabajo, que peleas por marcar, aunque haya otro jugador que luego mete el balón en la portería. Pero yo estoy muy satisfecho. Siempre acabo el año con 7 u 8 goles. Intento, lógicamente, trabajar por mi equipo y, sobre todo, no decepcionarle.
¿Alguna otra cosa que le gustaría destacar?
Sí, simplemente hablar del equipo de este año. Yo creo que tenemos un vestuario “de lujo”, con muy buen ambiente y mucha unión entre todos. Tenemos claro lo que queremos, cuál es nuestra ambición y nuestros objetivos. Lo primero es mantenernos a buen ritmo y, si pasadas 11 jornadas favorables, nos encontramos arriba, ¿por qué no podríamos conseguir nuestro sueño?, ¿por qué el Águilas no puede estar arriba? Quizá es posible, sobre todo este año, que tenemos una competición bastante igualada. Estamos aún en el mes de noviembre y por tanto es pronto para aventurarse y crearnos ilusiones, pero quién sabe lo que podría suceder. Hay otros equipos, como por ejemplo el Lorca, que tienen un determinado presupuesto y que eso les obliga a mantenerse por arriba. Yo creo que con la honradez que estamos teniendo, la continuidad y el trabajo bien hecho, al final lograremos estar donde lo merecemos.
“Tenemos una afición que nos anima incondicionalmente ”
El delantero del Águilas admite que el fútbol es una de sus grandes prioridades. Tanto es así que, como él mismo apunta, juega como si le fuera la vida en ello. Se confiesa luchador y constante. Y está en lo cierto puesto que su trayectoria en el Águilas, en el que permanece desde hace tres años, da buen crédito de ello. Está contento, señala, recibiendo el apoyo y ánimo de una que le admira.
“Estamos teniendo importantes bajas”
Tariq Spezie destaca que en la actual temporada el equipo está encontrándose a su paso con importantes bajas. Entre ellas, las más significativas han sido las de Gregor Balazic, que cada cierto tiempo se ve obligado a viajar a su país para jugar con la Selección Nacional de Eslovenia sub 21, o la baja de Xavier Pelegrí, con motivo de una lesión de brazo. Sin embargo, Tariq asegura que estos contratiempos no pueden frenar los ánimos del equipo, dejarles languidecer en la cuneta y empañar sus sueños. “Lo importante es seguir trabajando en equipo por nuestro gran objetivo, que es el ascenso”, señala. “La prioridad ahora –añade– es seguir en este camino, no mirar hacia atrás y continuar con la ilusión inicial. Aún nos queda mucho trayecto que recorrer y quién sabe si cumpliremos nuestra meta, ¿por qué no?”, sostiene el delantero.